El Ayuntamiento de Plasencia inicia una nueva etapa tras la toma de posesión de David Dóniga como alcalde. En el acto institucional celebrado este miércoles, el nuevo regidor apeló a la unidad, el diálogo y el compromiso con los más de 40.000 vecinos, asegurando que afronta esta responsabilidad con humildad y un profundo sentido del deber.
Durante su intervención, Dóniga destacó el valor histórico y simbólico de Plasencia y recordó la conocida descripción del escritor Jesús Sánchez Adalid sobre la ciudad como un "sueño de piedra". Según explicó, ese espíritu fundacional continúa presente y debe servir de inspiración para afrontar el futuro del municipio.
El nuevo alcalde afirmó que dirigir la ciudad representa el mayor servicio que un placentino puede prestar a sus vecinos y aseguró que trabajará con dedicación, escuchando a la ciudadanía y manteniendo un contacto permanente con sus necesidades.
En su discurso también dedicó palabras de agradecimiento a su familia, a su entorno personal y a los miembros de la corporación municipal. Además, defendió una forma de hacer política centrada en las personas y en la cercanía con los ciudadanos.
Uno de los momentos más destacados de la ceremonia fue el reconocimiento a Fernando Pizarro, quien ha estado al frente del Ayuntamiento durante los últimos quince años. Dóniga elogió su gestión y destacó la huella que deja en la historia de Plasencia, tanto por los resultados obtenidos como por su dedicación a la ciudad.
El nuevo alcalde expresó igualmente su agradecimiento personal a Pizarro por la confianza depositada en él desde el inicio de su trayectoria política y aseguró que afronta esta nueva etapa desde el respeto al trabajo realizado, manteniendo los proyectos que han dado buenos resultados y abordando nuevos retos con una visión renovada.
Entre sus principales objetivos de gobierno situó el impulso al desarrollo económico, la atracción de inversiones y la creación de oportunidades para retener el talento joven, con la intención de consolidar a Plasencia como uno de los motores económicos del norte de Extremadura.
Dóniga defendió además un modelo de crecimiento que combine el progreso con la cohesión social, prestando especial atención a las personas y colectivos más vulnerables para que nadie quede al margen del desarrollo de la ciudad.
En materia de gestión municipal, apostó por un Ayuntamiento transparente y abierto a la ciudadanía, basado en la escucha activa y la cercanía. En este sentido, aseguró que su labor no se limitará al despacho institucional, sino que estará presente en los barrios, plazas y comercios del municipio.
En el ámbito político, tendió la mano a todos los grupos con representación municipal para alcanzar acuerdos que beneficien a Plasencia, subrayando que su intención es gobernar para todos los vecinos, con independencia de sus diferencias ideológicas.
Para finalizar, el alcalde evitó realizar promesas difíciles de cumplir y prefirió comprometerse a trabajar con honestidad, dedicación y esfuerzo constante. Reconoció que surgirán dificultades durante el mandato, aunque aseguró que todas las decisiones estarán orientadas a mejorar la ciudad y construir un futuro compartido para Plasencia.